El 6 de mayo de 2017 se llevó a cabo la Segunda Convención
Nacional del Centro Democrático, con un esfuerzo que merece ser reconocido y
aplaudido, pues se procuró mantener una transmisión en vivo, gracias a la cual
yo y otros colombianos comprometidos con el partido y que no nos fue posible
asistir a los centros donde se desarrolló esta convención, pudimos seguirla
desde la “Colombia Profunda”, algo que se debe tomar como ejemplo en otros
procesos, para que todos los miembros del partido puedan participar activamente
desde sus localidades, sin importar lo alejadas que estén de las grandes
ciudades.
Pero no voy a escribir acerca de esa convención, pues bien
sé que ya estaría muy atrasado como para aportar algo nuevo al cubrimiento
hecho ampliamente sobre dicho evento por los diferentes medios de comunicación
y por el propio partido; lo que quisiera retomar es el asunto de los
precandidatos que fue sin lugar a dudas uno de los pilares del encuentro, pero
¿por qué cuatro precandidatos si son cinco? Y de hecho las cuentas se
descuadran aún más si digo que también estoy contando los candidatos de los conservadores.
que ya no los del Partido Conservador como tal, tomando en cuenta los últimos
eventos que han comprometido a dichos candidatos en su participación en la
llamada “Coalición del Triunfo”. Sé que es muy pronto para sacar de la
competencia a algún precandidato pero es difícil no notar a aquellos que les
hace falta madurar un poco para llegar a tener un perfil de “presidenciables”,
y la verdad en esta gran y fuerte alianza republicana que se está formando
entre la derecha y el centro hay bastantes candidatos con un buen perfil
presidencial, ya fuera de ella es difícil afirmar lo mismo.
Los Conservadores
Alejandro Ordóñez
Maldonado:
En la derecha y el centro políticos del país Alejandro
Ordóñez se perfila como el candidato con mayores posibilidades para ocupar la
Casa de Nariño, con gran visibilidad y capitalizando la indignación que han
generado las posturas del actual gobierno hacia temas de la familia, la
tradición religiosa y moral del país, se destaca como el gran favorito en los sectores
más conservadores, que no son sólo católicos, y que han demostrado
constantemente que no son pocos, a pesar de lo cual es un sector que se ha
sentido constantemente atacado y discriminado no sólo por el actuar del
gobierno y sus declaraciones, sino por los funcionarios nombrados por Santos,
que no han tenido el más mínimo respeto por las creencias, las tradiciones, las
convicciones y los valores defendidos por las religiones del país, Ordóñez se
presenta como un candidato fuerte para una renovación conservadora del país que
ponga freno a esta tendencia, que defienda los valores de la democracia
cristiana, a saber: la defensa de la vida, una familia tradicional y el
garantizar el derecho de la libertad de culto; igualmente está claro que de
llegar a ser presidente dejará en su lugar a las FARC y a los demás violentos
del país. Gran gerente, gran político, su discurso es de los más maduros y
regios, propios de un santandereano y al ser de mi región, mi simpatía por su
campaña es clara. Dirigió con maestría el Ministerio Público persiguiendo sin
descanso a los corruptos del país, sin temor a defender sus puntos de vista,
protegió los valores familiares a nivel nacional, y evitó que el Fiscal
Montealegre y el gobierno Santos hicieran lo que quisieran con el país en las
negociaciones de las Farc. Dejó un Ministerio Público fuerte, independiente y
con gran influencia, un legado en dicha institución que ya se ha desvanecido a
meses de la posesión del nuevo procurador.
Marta
Lucía Ramírez de Rincón:
Lamentablemente, a pesar de que esta candidata tiene un
perfil muy presidencial no ha destacado especialmente en los últimos tiempos,
aunque ya ha comenzado a despuntar, hasta el momento no se sabe gran cosa de su
plan de gobierno, espero que su precandidatura no se quede en veremos y si a
pesar de esto la agrego como una de mis precandidatos es por su gran
experiencia en administración pública, pues se ha desempeñado como ministra en
dos ocasiones y ha sido embajadora en Francia, experiencia valiosa que la
perfilan como una gran opcionada a ser la primera mujer presidente de Colombia;
el tiempo le juega en contra y la división de su partido no le ayuda, pero si
actúa pronto su candidatura será una opción muy interesante, más teniendo en
cuenta la gran visibilidad con la que ha contado desde el gobierno del
presidente Uribe. Aunque hay que ver si preferirá darle gusto a los dirigentes
del su partido que han demostrado estar más en favor de un pragmatismo político
que de la defensa de los valores del conservatismo, o por el contrario se
decidirá a irse con las bases del partido y defender sus principios.
Los del Centro
Democrático
María del Rosario
Guerra de La Espriella:
Con un discurso dirigido a una reinvención de la política en
el país, Guerra es la mujer que de momento muestra mayor perfil presidencial,
exministra, que a pesar de haber entrado en la contienda a petición del líder
del Centro Democrático Álvaro Uribe, ha sabido mostrar su decisión por llegar a
ser la primera mujer presidente; es por parte del Centro Democrático la
candidatura con más fuerte convicción en los valores de la democracia
cristiana, con la defensa de la vida y la familia como principal bandera. Inspirador
fue que tomara como referente y símbolo a la madre de la patria Policarpa Salavarrieta,
algo extrañamente poco habitual entre las mujeres políticas del país. La gran
visibilidad que ha ganado desde que comenzó su precandidatura la mantienen con
buenas posibilidades, aunque debe comenzar a dar propuestas para el desarrollo
del país, pues su plan de gobierno en términos generales se centra en resolver
los problemas que nos ha dejado Santos, lo cual es muy necesario, pero no está
de momento muy claro cómo se va a aprovechar el gran potencial que tiene
Colombia con miras a un desarrollo de la nación. Es una de mis precandidatos
dado que es en este grupo la insignia de la política con valores morales y
éticos que se ha perdido en el actual gobierno, debido al pragmatismo políticos
sin fundamentos morales que ha manejado la Unidad Nacional.
Carlos Holmes
Trujillo García:
Luego de que hace cuatro años viéramos a un Holmes con un
discurso presidencial poco maduro que lo dejaría con la candidatura a la
vicepresidencia, en la convención se presentó un Holmes muy diferente, con un
discurso claro, y una intención certera para hacerse con la presidencia, sus
propuestas son de las que más merecen atención, están muy bien alineadas a las
necesidades del país, destaca la propuesta que celebro y apoyo de construir más
cárceles en el país para evitar que el hacinamiento de los centros
penitenciarios y carcelarios siga llevando a dejar delincuentes en libertad,
algo que espero desarrollar en una columna sobre la política criminal de
Colombia. Sus propuestas en salud, y desarrollo lo muestran como un candidato
fuerte, y a pesar de que no cuenta con la elocuencia de otros, se ha mostrado
cada vez más seguro y efusivo, sinceramente Holmes ha sido la sorpresa entre
los precandidatos y ha sido una muy grata. Poco más hay que decir, su
visibilidad continúa creciendo, siendo invitado a múltiples espacios en medios
de comunicación, por lo que la mayoría de sus propuestas las podrán escuchar
con facilidad, su experiencia en administración pública es maratónica, de hecho
en la actualidad parece no tener alguien que se le asemeje, dicha experiencia
se centra en la diplomacia, por lo que se esperaría un gobierno que posicione
internacionalmente a Colombia. Veterano político, diplomático y académico, es
uno de los pesos pesados del uribismo, con una lealtad comprobada, el precandidato
con el perfil más presidencial y estoy seguro que de llegar a la Casa de Nariño
será un gran presidente.
Los que no han
cuajado
Paloma Susana
Valencia Laserna:
Sin hacerse presente junto a los demás candidatos, sin
mostrarse realmente interesada por ser presidente de los colombianos, su
motivación parece obedecer a cumplir con la petición hecha por el expresidente
Álvaro Uribe, y aunque es la misma situación de la senadora Guerra, Paloma
Valencia lejos de esbozar un discurso concreto sobre su aspiración se dedicó a
dar reconocimiento, sincero y merecido, al líder nacional Álvaro Uribe, pero la
verdad no pareció comprender que para ser un presidencial se necesita
determinación y la capacidad de desarrollar un discurso propio que aporte al
movimiento y al país, su perfil, de momento, es de senadora y no de presidente.
Por lo anterior, unido a la falta de experiencia en la administración pública,
es notorio que a esta joven precandidata le hace falta madurar mucho
políticamente.
Rafael Nieto Loaiza:
Quien parece representar a los más regios opositores del
actual gobierno y del centralismo colombiano, con buenas propuestas, pero no
logra desprenderse de un rol que parece ser más de ministro, algo así como un
ministro del interior, cargo que de seguro ejercerá en el gobierno de la
coalición del Triunfo, y que le dará la visibilidad de la cual carece a día de
hoy y le permitirá terminar de madurar su perfil político. Necesita dar el paso
decisivo hacia una propuesta de gobierno verdaderamente presidencial, aunque
algunas de sus propuestas son interesantes y aportan bastante al movimiento,
siendo sin lugar a dudas un núcleo ideológico que deberá conservar cualquier pareja
de candidatos de la que él llama la “Gran Alianza Republicana”, sus principales
propuestas se fundamentan en 5 principios: “Defensa de la democracia y las
instituciones republicanas” fortalecimiento institucional; “Capitalismo popular
e influyen” lo que implicaría el aumento del poder adquisitivo y la defensa de
la propiedad privada; “Lucha contra la corrupción”; “La recuperación de la
seguridad en el país”; “La defensa de la vida y la familia”, además de
propuestas que celebro como lo es buscar que el sindicalismo se desligue de la
izquierda radical y pase a tener un papel más negociante y menos político.
En todo caso hay que tener los ojos en Rafael Nieto quien
lejos de no tener oportunidades en las primarias es uno de los más opcionados
del Centro Democrático para ser candidato ya sea como presidente o
vicepresidente, y es de destaca que el número de los que lo apoyan parece haber
aumentado bastante desde su magistral intervención en la convención.
Sinceramente me gustaría mucho que Nieto fuera presidente, pero si no es uno de
mis precandidatos es porque hay que ser conscientes de que tiene dos factores
que le juegan en contra fuertemente: el primero es su falta de experiencia en
la administración pública, pues de momento sólo ha sido un viceministro y sin
desmeritar dicha labor, no llega a compararse con los gobernadores, ministro o
embajadores que compiten con él; la otra y a mi parecer la más importante es
que este candidato es muy poco conocido, y se tiene el riesgo de caer en un
error muy común en este tipo de elecciones cruciales y es elegir un candidato
muy popular al interior de la coalición pero desconocido en la opinión pública,
y bien es sabido que para llegar a ser presidente en Colombia no basta sólo con
la población políticamente activa del país, se debe llegar también a aquellos
hogares que no están afiliados políticamente, y a la gran cantidad de indecisos
que este gobierno ha dejado.
Iván Duque Márquez:
Y finalmente uno de los candidatos más controvertidos del Centro
Democrático, quien entrara a la convención como mi favorito pero salió mal
posicionado, pues en la convención pareció estar más interesado en atraer el
apoyo del partido que en expresar sus ideas y, en cuanto a sus ideas, ha caído
en la consideración de propuestas como la Cadena Perpetua para violadores, algo
que no apruebo dado las implicaciones jurídicas que implicaría y que
desarrollaré en otro momento. En cuanto a su discurso y perfil ocurre lo mismo
que con Nieto, pues pareciera más un ministro de economía (en Colombia las
labores de dicho ministerio están distribuidas en tres diferentes) y creo que
dicho cargo le permitiría concretar un perfil presidencial. Aunque últimamente
ha ido desarrollando un discurso más natural lo cual lo comienza a mostrar como
un candidato seguro y, de nuevo, no hay que subestimarlo, su candidatura
siempre ha contado con importantes apoyos y después de que Emmanuel Macron se
hiciera con la presidencia de Francia, la llegada de los más jóvenes de esta
lista a la presidencia no parece algo descabellado. Algo interesante son las
nuevas propuestas más contundentes y decididas como la prohibición de la dosis
personal que tanto daño ha causado, generando irrespeto a la autoridad y
proliferación de microtráfico, propuesta que, dicho sea de paso, tiene todo mi
apoyo.
Luis Alfredo Ramos
Botero:
Ya como anexo está el último candidato del Partico
Conservador Colombiano, a quien pongo como anexo porque es el miembro de esta
lista que, de momento, tiene más envolatada la candidatura, la cual llegó de
manera tardía, con un acercamiento al Centro Democrático del cual ya fue
precandidato, pero desde ya, su participación en la coalición quedó en veremos,
al igual que la de Marta Lucía Ramírez, por las decisiones de los dirigentes del
partico Conservador. Su perfil es bueno, ha sido gobernador de Antioquia y
ministro, aunque los miembros del Partido Verde han conseguido enlodarle el
nombre con escándalos de corrupción de los cuales ya ha sido absuelto por la
Corte Suprema, aunque aún tiene un proceso en esa misma entidad, lo cual lo
deja a la espera de la respuesta de la Corte para poder participar en esta
contienda, por otra parte no puedo de momento realizar un análisis de su
discurso pues sus apariciones públicas son escasas y poco se sabe de cuál sería
su plan de gobierno. Siguiendo con la franqueza y el respeto con el que he
desarrollado esta columna, considero que todos estos aspectos le dan a Ramos
una imagen desfavorable, pues al no haber resuelto sus demandas con celeridad
su nombre en medios ha terminado más relacionado con sus asuntos judiciales que
con los logros de su carrera política; y en una contienda tan apretada como lo
promete ser la de 2018, en la que hay tanto en juego, no creo que la coalición
le deba apostar a una candidatura que parte de entrada con tantas
complicaciones, más viendo el gran nivel de los otros precandidatos, y
ciertamente espero que este espacio de opinión no sea un asunto más en contra
de las aspiraciones de Ramos.
Y para concluir, algo que me ha llamado la atención sobre la
convención y que es transversal a todos los precandidatos de la Coalición del
Triunfo es el énfasis dado a nuestra tristemente olvidada divisa nacional
“Libertad y Orden”, que con gran sabiduría nos indica lo que Viktor Frankl
concluye en su obra El hombre en busca de sentido: que la libertad por sí misma
no garantiza la armonía y el desarrollo de una sociedad, que es indispensable
el respeto, el orden, para que una sociedad se proyecte hacia el progreso, sin
desconocer sus fundamentos, sus principios. Otros aspectos abordaros por todos
los candidatos, como lo es la necesidad de llamar a una Constituyente, merecen
su espacio propio, el cual les daré más adelante.








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